¿Cubre tu seguro los daños por vandalismo?

Cuando vemos en las noticias coches rayados después de un evento deportivo, escaparates rotos tras una manifestación o pintadas en fachadas y locales, es normal hacerse la misma pregunta: ¿cubre mi seguro los daños por vandalismo?

La respuesta corta es: puede cubrirlos, pero depende del tipo de seguro, de las garantías contratadas y de cómo se haya producido el daño.

En la agencia lo explico siempre de una forma muy sencilla: no es lo mismo un coche rayado en la calle, una puerta de vivienda dañada por terceros o un escaparate roto en un comercio. En todos los casos hablamos de posibles actos vandálicos o daños malintencionados, pero cada póliza los trata de forma distinta.

Por eso, antes de dar por hecho que el seguro va a responder, conviene revisar bien las condiciones particulares, las coberturas incluidas, los límites, las franquicias y los requisitos para reclamar.

Índice de Contenidos

La respuesta rápida: depende de la póliza y de la cobertura contratada

Un seguro puede cubrir los daños por vandalismo cuando la póliza incluye una garantía que contemple daños causados por terceros, actos malintencionados, daños propios, daños estéticos, rotura de cristales, robo, intento de robo o daños al continente y contenido, según el tipo de seguro.

El problema es que muchas personas descubren estas diferencias justo después del susto. Y ahí es cuando aparecen las dudas: “¿Me cubre si me han rayado el coche?”, “¿Tengo que denunciar?”, “¿La pintada de la fachada entra en el seguro de hogar?”, “¿Y si me han roto el escaparate del local?”.

Desde nuestra experiencia, lo más importante es no quedarse solo con el nombre del seguro. Dos pólizas pueden llamarse “todo riesgo”, “hogar completo” o “seguro de comercio”, pero tener límites muy diferentes. Lo que manda siempre es la cobertura concreta que aparece contratada.

Qué se considera un acto vandálico en seguros

De forma general, un acto vandálico es un daño provocado de manera intencionada por una o varias personas, normalmente sin consentimiento del propietario y sin que exista un accidente fortuito.

Algunos ejemplos habituales son:

  • Rayones en la carrocería de un coche.
  • Retrovisores arrancados.
  • Lunas o cristales rotos.
  • Pintadas o graffiti en fachadas, puertas o escaparates.
  • Destrozos en persianas metálicas.
  • Daños en mobiliario exterior.
  • Rotura de cerraduras.
  • Destrozos en comunidades, viviendas, oficinas o locales.
  • Saqueos o desperfectos tras altercados, protestas o disturbios.

La clave está en demostrar que el daño no ha sido accidental ni provocado por el propio asegurado. Por eso suelen ser importantes las fotos, la denuncia y cualquier prueba que ayude a documentar lo ocurrido.

Diferencia entre vandalismo, robo, daños accidentales y daños intencionados

Aunque a veces se mezclan, no todo es lo mismo. Un robo implica que alguien sustrae bienes o intenta hacerlo. Por ejemplo, si fuerzan la puerta de una vivienda para entrar y robar, puede entrar en juego la cobertura de robo o intento de robo.

Un daño accidental ocurre sin intención. Por ejemplo, si una pelota rompe un cristal o si se cae un objeto y daña un mueble.

Un daño vandálico es intencionado. Por ejemplo, una pintada en la fachada, una luna rota sin robo, un coche rayado o una persiana de comercio dañada por terceros.

Esta diferencia importa mucho porque la aseguradora valorará el origen del daño antes de aceptar el siniestro. En la práctica, cuando un cliente nos consulta por un daño de este tipo, lo primero que hacemos es ordenar la información: qué ha ocurrido, cuándo, dónde, qué bien se ha dañado y qué cobertura tiene contratada.

Daños por vandalismo en el seguro de coche

En el caso del coche, los actos vandálicos suelen generar muchas consultas. Es bastante frecuente encontrarse con rayones en la carrocería, cristales rotos, retrovisores dañados, golpes en chapa o incluso pintadas.

Aquí hay una idea clave: un seguro de coche a terceros básico normalmente no cubre los daños propios del vehículo por vandalismo. Es decir, si alguien raya el coche y no se identifica al responsable, lo habitual es que un terceros básico no responda por esos daños.

Para que estos desperfectos puedan estar cubiertos, normalmente hay que contar con una modalidad más completa, como un todo riesgo con o sin franquicia, o una póliza que incluya expresamente daños propios o daños por actos vandálicos.

Si quieres revisar este punto con más detalle, te recomiendo consultar la información sobre nuestro seguro de automóvil y coche, especialmente si quieres saber qué modalidad encaja mejor según el uso que das al vehículo.

Rayones, lunas rotas, retrovisores y daños en la carrocería

Los daños más habituales por vandalismo en vehículos son:

  • Rayones con llave u objeto punzante.
  • Pintadas en la carrocería.
  • Cristales o lunas rotas.
  • Retrovisores arrancados.
  • Faros dañados.
  • Neumáticos pinchados.
  • Golpes provocados de forma intencionada.

Ahora bien, no todos se tramitan igual. La rotura de lunas puede estar cubierta en algunas pólizas incluso sin tener un todo riesgo completo, si existe una garantía específica de lunas. Sin embargo, un rayón en la carrocería suele depender de la cobertura de daños propios.

Por eso no conviene generalizar. Un coche con seguro a terceros ampliado puede tener lunas, robo o incendio, pero no necesariamente daños por vandalismo en la pintura.

Qué suele cubrir un todo riesgo y qué pasa con el seguro a terceros

En un seguro de coche a todo riesgo, los daños vandálicos suelen tener más posibilidades de estar cubiertos porque existe cobertura de daños propios. Aun así, hay que mirar si la póliza tiene franquicia, límites o exclusiones concretas.

En un seguro a terceros, el seguro se centra principalmente en los daños que puedas causar a otros, no en los daños que sufra tu propio coche. Por eso, si alguien te raya el coche y no sabes quién ha sido, puede que no tengas cobertura.

En la agencia suelo insistir en esto: el mejor momento para comprobarlo no es cuando ya te han hecho el daño, sino antes. Muchas veces una pequeña diferencia de cobertura cambia por completo la respuesta del seguro.

Franquicia, daños propios y límites habituales

Si tienes un todo riesgo con franquicia, puede ocurrir que el daño esté cubierto, pero tengas que asumir una parte del coste. Por ejemplo, si la franquicia es de 300 euros y la reparación cuesta menos o una cifra similar, quizá no compense dar el parte.

También puede haber límites por pieza, por siniestro o por tipo de daño. Además, si el vehículo ya tenía daños previos, la aseguradora puede valorar qué corresponde al acto vandálico y qué no.

Por eso, ante un daño vandálico en el coche, lo recomendable es:

  1. Hacer fotos claras del daño.
  2. No reparar antes de consultar.
  3. Presentar denuncia si procede.
  4. Revisar la póliza.
  5. Comunicar el parte a la aseguradora o a la agencia.
  6. Esperar la valoración del perito.

Daños vandálicos en el seguro de hogar

En el seguro de hogar, el vandalismo puede afectar a diferentes partes de la vivienda: puertas, ventanas, cristales, fachada, cerraduras, mobiliario, elementos exteriores o incluso bienes del interior si ha habido entrada en la vivienda.

La clave está en distinguir entre continente y contenido. Esta diferencia parece técnica, pero es muy importante.

El continente es la parte estructural de la vivienda: paredes, techos, suelos, puertas, ventanas, instalaciones, fachada o elementos fijos. El contenido son los bienes que tienes dentro: muebles, electrodomésticos, ropa, objetos personales, tecnología, decoración, etc.

Si quieres revisar qué puede proteger una póliza de este tipo, puedes ver nuestro seguro de hogar, donde encaja especialmente la protección de vivienda, continente, contenido y responsabilidad civil.

Pintadas, cristales rotos, puertas forzadas y daños en la vivienda

Algunos ejemplos de daños vandálicos en vivienda pueden ser:

  • Pintadas en la fachada.
  • Cristales rotos.
  • Puerta de entrada dañada.
  • Cerraduras forzadas.
  • Daños en persianas.
  • Destrozos en zonas exteriores privadas.
  • Rotura de elementos fijos.
  • Daños derivados de un intento de robo.

En algunos casos, el siniestro puede tramitarse como vandalismo. En otros, puede entrar por robo, intento de robo, rotura de cristales o daños al continente. Dependerá de cómo esté redactada la póliza y de qué haya ocurrido exactamente.

Por ejemplo, si alguien rompe un cristal desde fuera sin entrar en la vivienda, puede actuar la cobertura de cristales o daños al continente. Si además hay intento de entrada, podría tratarse como intento de robo. Si hay una pintada en la fachada, habrá que comprobar si existe cobertura de actos vandálicos, daños estéticos o daños al continente.

Continente y contenido: por qué esta diferencia importa

Imagina que un tercero rompe una ventana y daña una mesa del interior. Puede haber dos daños distintos: uno al continente, por la ventana, y otro al contenido, por la mesa.

Si solo tienes asegurado el continente, quizá no esté protegido el contenido. Si tienes ambos, habría que revisar límites y condiciones.

Esto es especialmente importante en viviendas alquiladas. El propietario suele tener interés en asegurar el continente, mientras que el inquilino debería proteger su contenido. Si ocurre un acto vandálico, cada parte puede tener necesidades distintas.

Casos que pueden quedar fuera de cobertura

No todos los daños quedan cubiertos. Algunas exclusiones frecuentes pueden ser:

  • Daños causados por el propio asegurado.
  • Daños provocados por familiares o personas que conviven en la vivienda.
  • Falta de mantenimiento.
  • Bienes no declarados o no asegurados.
  • Daños estéticos no incluidos.
  • Pintadas o desperfectos en zonas comunitarias que correspondan al seguro de la comunidad.
  • Daños sin prueba suficiente del origen.

Por eso, si aparece una pintada o un desperfecto en una fachada, conviene aclarar si pertenece a una vivienda privada, a una comunidad de propietarios o a un local comercial.

Vandalismo en comercios, locales y oficinas

En comercios, locales y oficinas, los daños por vandalismo pueden ser especialmente delicados porque no solo afectan al coste de reparación, sino también a la actividad del negocio.

Un escaparate roto, una persiana dañada o un local saqueado pueden impedir abrir con normalidad, generar pérdida de ventas y afectar a la imagen del negocio. Por eso, en este tipo de pólizas conviene revisar no solo el daño material, sino también otras garantías como pérdida de beneficios, robo, cristales, rótulos, mercancía o daños eléctricos si aplica.

Para negocios, tiendas, despachos u oficinas, puedes consultar nuestro seguro para local comercial y oficinas, ya que este tipo de póliza está pensado precisamente para proteger el espacio de trabajo y los bienes vinculados a la actividad.

Escaparates rotos, graffiti, persianas dañadas y mobiliario

Los daños vandálicos más habituales en comercios son:

  • Escaparates rotos.
  • Pintadas o graffiti en fachada.
  • Persianas metálicas forzadas o golpeadas.
  • Rótulos dañados.
  • Cerraduras rotas.
  • Mobiliario exterior destrozado.
  • Daños en mercancía expuesta.
  • Cristales de oficina o local dañados.
  • Destrozos tras intento de robo.

En estos casos, la póliza puede activar distintas garantías. Por ejemplo, la rotura de un escaparate puede depender de la cobertura de cristales; una persiana dañada puede tratarse como daño al continente; y la mercancía afectada puede entrar por contenido o existencias, si están correctamente aseguradas.

coche, hogar y comercio vandalismo

Disturbios, saqueos y daños tras eventos o manifestaciones

Este punto genera muchas dudas. Después de ciertos eventos deportivos, manifestaciones o altercados en la vía pública, algunos negocios pueden sufrir daños: cristales rotos, pintadas, saqueos, golpes en puertas, persianas arrancadas o mobiliario destrozado.

Aquí hay que estudiar muy bien el caso. No es lo mismo un acto vandálico aislado que un daño producido en un contexto de disturbios, tumultos, huelgas, manifestaciones o situaciones extraordinarias.

En algunos escenarios puede entrar la aseguradora privada. En otros, podría analizarse si corresponde intervención del Consorcio de Compensación de Seguros, pero esto no debe darse nunca por hecho. El Consorcio actúa en supuestos concretos y con requisitos específicos, no ante cualquier acto vandálico ordinario.

Mi recomendación es clara: si tienes un negocio a pie de calle, no esperes a que haya un problema. Revisa si tu seguro contempla cristales, rótulos, robo, actos vandálicos, mercancía, pérdida de beneficios y daños al local.

Qué coberturas conviene revisar en un seguro de comercio

En un seguro de comercio, local u oficina, conviene revisar especialmente:

  • Daños al continente.
  • Daños al contenido.
  • Existencias o mercancía.
  • Cristales, lunas y escaparates.
  • Rótulos.
  • Robo e intento de robo.
  • Actos vandálicos o malintencionados.
  • Daños estéticos.
  • Pérdida de beneficios.
  • Responsabilidad civil.
  • Franquicias.
  • Límites por siniestro.

En la práctica, muchas reclamaciones se complican no porque el seguro sea “malo”, sino porque el capital asegurado no está actualizado o porque ciertas garantías no se contrataron. Un local que ha cambiado escaparate, mobiliario, maquinaria o stock debería revisar también su póliza.

Tabla rápida: coche, hogar y comercio

Tipo de seguroDaños vandálicos habitualesCobertura que suele intervenirQué revisar
Seguro de cocheRayones, lunas rotas, retrovisores, carrocería dañadaDaños propios, lunas, todo riesgoSi es terceros, terceros ampliado o todo riesgo; franquicia
Seguro de hogarPintadas, puertas dañadas, cristales rotos, cerradurasContinente, contenido, cristales, robo o intento de roboSi cubre actos vandálicos, daños estéticos y límites
Seguro de comercioEscaparates rotos, graffiti, persianas, saqueosCristales, continente, contenido, robo, mercancíaCapitales, franquicias, rótulos, existencias y pérdida de beneficios

Esta tabla sirve como orientación, pero no sustituye la revisión de la póliza. En seguros, la letra pequeña no es un detalle menor: es lo que determina si un siniestro entra o no entra.

Requisitos habituales para que el seguro tramite el siniestro

Cuando hay daños por vandalismo, no basta con llamar al seguro y decir que algo ha aparecido roto. La aseguradora necesita información para valorar el origen, la fecha, el alcance y la cobertura aplicable.

Por eso, cuando un cliente nos consulta, solemos recomendar actuar con orden y no improvisar.

Denuncia policial

En muchos casos, la denuncia es muy recomendable y, según la póliza o el tipo de siniestro, puede ser necesaria.

La denuncia ayuda a dejar constancia de:

  • Qué ha ocurrido.
  • Cuándo se detectó el daño.
  • Dónde se produjo.
  • Qué bienes se han visto afectados.
  • Si hay testigos o cámaras.
  • Si se conoce o no al responsable.

Además, en casos de robo, intento de robo, saqueo o daños relevantes, la denuncia suele tener todavía más importancia.

Fotos, vídeos, testigos y pruebas del daño

Antes de limpiar, reparar o retirar elementos dañados, conviene recopilar pruebas.

Lo ideal es hacer:

  • Fotos generales del lugar.
  • Fotos de detalle del daño.
  • Vídeos si ayudan a mostrar el alcance.
  • Capturas de cámaras de seguridad, si existen.
  • Datos de testigos, si los hay.
  • Facturas o presupuestos de reparación.
  • Relación de bienes afectados.

Esto es especialmente útil en comercios, donde puede haber daños en escaparate, mercancía, persiana, mobiliario y rótulo al mismo tiempo.

Comunicación del parte y peritación

Después de documentar el daño, hay que comunicar el siniestro a la aseguradora o a la agencia. En muchas pólizas existen plazos para dar parte, por lo que no conviene dejarlo pasar.

Una vez comunicado, la compañía puede enviar un perito para valorar los daños. Por eso es mejor no reparar sin autorización, salvo que sea una medida urgente para evitar daños mayores o proteger el inmueble.

Por ejemplo, si un escaparate queda completamente roto, puede ser necesario colocar una protección provisional. En ese caso, conviene guardar factura y fotos del estado inicial.

Límites y exclusiones frecuentes en daños por vandalismo

Uno de los errores más habituales es pensar que “si tengo seguro, todo está cubierto”. En realidad, todas las pólizas tienen límites, condiciones y exclusiones.

Esto no significa que el seguro no sirva. Al contrario: significa que hay que contratarlo bien y entender qué protege.

Franquicias, capitales asegurados y bienes no declarados

Una franquicia es la parte del daño que asume el asegurado. En coche es muy habitual en seguros a todo riesgo con franquicia, pero también puede existir en otros ramos.

Los capitales asegurados también importan. Si un comercio tiene más mercancía de la declarada, o si una vivienda ha aumentado mucho el valor de su contenido, puede haber problemas en caso de siniestro.

También hay que vigilar los bienes especiales: maquinaria, equipos informáticos, joyas, objetos de valor, rótulos, mobiliario exterior o existencias concretas.

Qué pasa si se conoce al responsable

Si se identifica al responsable del daño, la situación puede cambiar. En ese caso, puede reclamarse contra esa persona o contra su seguro de responsabilidad civil, si lo hubiera.

Por ejemplo, si alguien rompe un cristal y queda identificado, la aseguradora puede reclamarle después el importe. Si no se identifica al culpable, la cobertura dependerá mucho más de lo que tengas contratado.

Este punto es muy habitual en coches rayados o daños en la vía pública: si no hay cámaras, testigos ni responsable identificado, el seguro solo responderá si la póliza incluye la garantía adecuada.

Cuándo puede intervenir el Consorcio de Compensación de Seguros

El Consorcio de Compensación de Seguros puede intervenir en determinados riesgos extraordinarios, pero no cubre cualquier daño vandálico común.

Por eso conviene tener cuidado con una idea muy extendida: “si ha sido en una manifestación o disturbio, lo paga el Consorcio”. No siempre es así.

Habrá que estudiar el origen del daño, el contexto, el tipo de suceso, la póliza contratada y si se cumplen los requisitos legales. En caso de duda, lo más prudente es revisar el siniestro con la agencia antes de sacar conclusiones.

Qué recomiendo revisar antes de que ocurra un daño vandálico

Lo ideal no es descubrir la cobertura después del susto, sino revisar el seguro antes de necesitarlo. Esto vale para un coche, una vivienda y, especialmente, para un negocio abierto al público.

En tu seguro de coche

Revisa:

  • Si tienes terceros, terceros ampliado o todo riesgo.
  • Si existe cobertura de daños propios.
  • Si hay franquicia.
  • Si las lunas están cubiertas.
  • Si los daños por actos vandálicos aparecen incluidos o excluidos.
  • Si compensa ampliar coberturas según dónde aparcas y el valor del coche.

Un coche que duerme en la calle no tiene el mismo riesgo que uno que siempre está en garaje privado. Y un coche nuevo no tiene las mismas necesidades que un vehículo antiguo.

En tu seguro de hogar

Comprueba:

  • Capital de continente.
  • Capital de contenido.
  • Cobertura de cristales.
  • Daños estéticos.
  • Actos vandálicos.
  • Robo e intento de robo.
  • Responsabilidad civil.
  • Bienes especiales.
  • Si hay zonas exteriores aseguradas.

También conviene revisar si algunos daños corresponden al seguro individual de hogar o al seguro de la comunidad. Esto es importante en fachadas, portales, garajes y zonas comunes.

En tu seguro de comercio o local

En comercios y oficinas, revisa:

  • Escaparates y cristales.
  • Rótulos.
  • Persianas.
  • Mobiliario.
  • Equipos informáticos.
  • Mercancía.
  • Existencias.
  • Robo e intento de robo.
  • Actos vandálicos.
  • Pérdida de beneficios.
  • Daños por cierre temporal.
  • Capitales actualizados.

Si tienes un local a pie de calle, esta revisión es todavía más importante. Un escaparate roto o una persiana dañada no solo cuestan dinero: pueden impedirte abrir, atender clientes o trabajar con normalidad.

Qué hacer en las primeras 24 horas tras un acto vandálico

Si sufres un daño por vandalismo, te recomiendo actuar así:

  1. No manipules el daño más de lo necesario.
    Antes de limpiar o reparar, haz fotos y vídeos.
  2. Protege la zona si hay riesgo.
    Si hay cristales rotos, una puerta abierta o un escaparate expuesto, toma medidas para evitar daños mayores.
  3. Presenta denuncia si el daño es relevante.
    Especialmente si hay robo, intento de robo, saqueo, daños importantes o posibilidad de identificar al responsable.
  4. Reúne pruebas.
    Fotos, vídeos, testigos, cámaras, facturas, presupuestos y cualquier dato útil.
  5. Contacta con tu agencia o aseguradora.
    Explica lo ocurrido y facilita la documentación.
  6. No repares definitivamente sin consultar.
    Salvo urgencia, espera instrucciones o valoración pericial.
  7. Guarda todos los justificantes.
    Facturas de cerrajero, cristalería, limpieza, protección provisional o reparación.

Este orden puede marcar la diferencia entre una tramitación clara y una reclamación complicada.

No esperes al susto para revisar tu seguro

Entonces, ¿cubre tu seguro los daños por vandalismo? Puede cubrirlos, sí, pero dependerá de la póliza, del tipo de daño y de las garantías contratadas.

En coche, lo más habitual es que necesites daños propios o un todo riesgo para cubrir rayones, pintadas o desperfectos en carrocería. En hogar, habrá que revisar continente, contenido, cristales, daños estéticos, robo o actos vandálicos. En comercio, conviene prestar mucha atención a escaparates, persianas, rótulos, mercancía, cristales, robo, saqueos y pérdida de beneficios.

Mi consejo es sencillo: no esperes a ver tu coche rayado, tu fachada pintada o tu escaparate roto para descubrir si estabas cubierto. Revisa tu póliza con calma y asegúrate de que protege los riesgos que realmente te preocupan.

En Seguros Raúl Morales podemos ayudarte a revisar tu situación según el tipo de seguro que necesites: seguro de automóvil y coche, seguro de hogar o seguro para local comercial y oficinas.

Preguntas frecuentes sobre seguros y daños por vandalismo (FAQs)

¿El seguro cubre siempre los actos vandálicos?

No. Depende de la póliza y de las coberturas contratadas. Algunos seguros incluyen actos vandálicos de forma expresa, otros los cubren a través de garantías como daños propios, cristales, robo o daños al continente, y otros pueden excluirlos.

¿Tengo que denunciar aunque el daño sea pequeño?

En muchos casos es recomendable. La denuncia ayuda a acreditar que el daño ha sido causado por terceros y facilita la tramitación. Si hay robo, intento de robo, saqueo o daños importantes, todavía es más aconsejable.

¿El seguro de coche a terceros cubre un rayón?

Normalmente, un terceros básico no cubre daños propios del vehículo como rayones por vandalismo si no se identifica al responsable. Para eso suele ser necesario contar con daños propios, generalmente en una modalidad de todo riesgo.

¿El seguro a todo riesgo cubre vandalismo?

Puede cubrirlo, especialmente si incluye daños propios. Aun así, hay que revisar franquicia, límites y exclusiones. No todos los todo riesgo funcionan igual.

¿El seguro de hogar cubre pintadas en la fachada?

Puede cubrirlas si la póliza incluye daños al continente, actos vandálicos o daños estéticos, según el caso. También hay que ver si la fachada pertenece a la vivienda privada o a una comunidad de propietarios.

¿El seguro cubre cristales rotos por vandalismo?

Puede cubrirlos si existe garantía de cristales, lunas, continente o daños propios, dependiendo de si hablamos de coche, hogar o comercio. La causa del daño y la documentación serán importantes.

¿El seguro de comercio cubre un escaparate roto?

Puede cubrirlo si la póliza incluye cristales, escaparates o daños al continente del local. En comercios es especialmente importante revisar también rótulos, persianas, mercancía y pérdida de beneficios.

¿Qué pasa si no sé quién ha causado los daños?

Si no se identifica al responsable, el seguro solo responderá si la póliza incluye la cobertura adecuada. Por eso es importante aportar fotos, denuncia, cámaras o cualquier prueba disponible.

¿El Consorcio cubre los daños por vandalismo?

No siempre. El Consorcio de Compensación de Seguros actúa en supuestos concretos de riesgos extraordinarios, pero no cubre cualquier acto vandálico ordinario. Cada caso debe revisarse.

¿Puede subir el seguro por dar un parte de vandalismo?

Puede depender de la aseguradora, del tipo de seguro, del historial de siniestros y de la modalidad contratada. Antes de dar parte, conviene valorar el coste de reparación, la franquicia y las posibles consecuencias.

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