Estrenar carnet suele venir acompañado de una mezcla de ilusión y nuevas responsabilidades. Una de ellas aparece en cuanto llega el momento de asegurar el coche: ¿por qué el seguro cuesta más si el conductor es joven o acaba de obtener el permiso? ¿Qué coberturas necesita? ¿Conviene incluirlo en la póliza de sus padres? ¿Hay formas de reducir la prima sin quedarse mal protegido?
Son dudas habituales tanto entre quienes buscan su primer seguro de coche para conductores jóvenes como entre padres que quieren incorporar a un hijo a una póliza familiar.
La primera idea que conviene tener clara es que no existe una única fórmula válida para todos los conductores noveles. La edad y la experiencia influyen, pero también lo hacen el vehículo, el uso que se vaya a hacer de él, las coberturas elegidas, el historial del conductor y los criterios de tarificación de cada aseguradora.
Por eso, desde nuestra agencia recomendamos no empezar la búsqueda preguntando únicamente «¿cuál es el seguro más barato?». Una pregunta más útil sería: «¿qué configuración nos permite obtener una protección adecuada sin pagar por coberturas innecesarias ni asumir riesgos que después puedan salir caros?»
En esta guía explicamos qué debe tener en cuenta un conductor joven o su familia antes de contratar.
¿Qué se considera conductor joven y qué significa ser conductor novel?
Aunque en seguros es frecuente encontrar juntos los conceptos conductor joven y conductor novel, no significan exactamente lo mismo.
Un conductor es joven por su edad, mientras que ser novel está relacionado con el tiempo transcurrido desde que obtuvo por primera vez el permiso de conducir.
A efectos de la señal V-13 —la conocida placa verde con la “L”—, el Reglamento General de Vehículos establece que debe llevarla quien haya obtenido por primera vez un permiso de conducción durante el periodo de un año. La propia Dirección General de Tráfico también explica que se considera conductor novel durante ese primer año.
Como referencia oficial puede consultarse la información de la Dirección General de Tráfico sobre conductores noveles.
Ahora bien, esa definición normativa no significa que todas las aseguradoras utilicen exactamente el mismo límite para calcular una prima.
Joven y novel no son exactamente lo mismo
Una compañía puede tener en cuenta la edad del conductor, los años transcurridos desde la obtención del permiso y otras muchas variables. Por eso es habitual que un conductor deje de ser novel desde un punto de vista normativo y, sin embargo, siga teniendo un perfil asegurador asociado a una menor experiencia.
También puede darse el caso contrario: dos personas de la misma edad pueden obtener precios muy diferentes si una lleva varios años conduciendo y la otra acaba de obtener el permiso.
La DGT señala además que los conductores noveles comienzan con 8 puntos, frente a los 12 de partida que corresponden con carácter general a otros conductores. Tras dos años sin infracciones que impliquen pérdida de puntos, pueden alcanzar los 12.
¿Qué datos suelen tener en cuenta las aseguradoras?
No existe una fórmula universal. Dependiendo de la compañía pueden valorarse, entre otros aspectos:
- edad del conductor;
- antigüedad del permiso;
- historial de siniestros;
- características y potencia del vehículo;
- localidad o zona de circulación;
- uso particular o profesional;
- kilómetros previstos;
- lugar habitual de estacionamiento;
- modalidad de seguro escogida;
- franquicia;
- coberturas adicionales.
Cuando nosotros estudiamos un seguro para un conductor novel, preferimos analizar todas estas circunstancias en conjunto. La edad es importante, pero por sí sola no permite saber qué póliza será la más adecuada ni cuánto costará asegurar un determinado vehículo.
¿Por qué el seguro de coche suele ser más caro para los conductores jóvenes?
La explicación corta es que las aseguradoras calculan la prima en función del riesgo que estiman que están asumiendo. La edad y la falta de experiencia pueden formar parte de esa valoración, junto con muchos otros factores.
Esto no significa que un conductor joven vaya a tener necesariamente un accidente. Significa que, para establecer sus tarifas, cada aseguradora clasifica los perfiles de riesgo utilizando datos y criterios actuariales propios. Por ese motivo, dos compañías pueden ofrecer precios bastante diferentes para exactamente el mismo conductor y vehículo.
La edad y la experiencia influyen en la valoración del riesgo
Una persona que acaba de obtener el permiso todavía no ha acumulado una trayectoria aseguradora comparable a la de alguien con muchos años de conducción.
Además, al contratar sus primeras pólizas puede no disponer de un historial previo que permita valorar su comportamiento como asegurado. Esa incertidumbre puede trasladarse al precio.
Con el tiempo, la situación puede cambiar. Aumenta la antigüedad del carnet, se genera historial y el conductor puede dejar atrás algunos de los factores que inicialmente incrementaban el coste.
Por eso no recomendamos asumir que el precio del primer seguro será necesariamente el que se mantendrá en años posteriores.
El coche también puede hacer subir —o bajar— la prima
Uno de los errores más frecuentes es elegir primero un coche y preguntar después cuánto cuesta asegurarlo. Para un conductor joven, las características del vehículo pueden marcar una diferencia considerable. Entre otros elementos, las aseguradoras pueden tener en cuenta:
- potencia;
- versión y motorización;
- valor del vehículo;
- antigüedad;
- coste de reparación;
- equipamiento;
- estadísticas asociadas a ese modelo.
Por este motivo, un vehículo sencillo y de potencia moderada puede ser más fácil de asegurar a un precio razonable que un modelo potente o de elevado valor. Si todavía se está eligiendo el primer coche, merece la pena estudiar el coste del seguro antes de cerrar la compra.
El uso que se haga del vehículo también importa
No es lo mismo un joven que utilizará el coche todos los días para desplazarse al trabajo o a la universidad que otro que lo conducirá algunos fines de semana.
Quién conduce, cuánto conduce y cómo se utiliza el coche ayuda a definir el riesgo que la aseguradora está cubriendo. Como agencia, uno de los primeros aspectos que intentamos aclarar es precisamente quién será el conductor real del vehículo y cuál será su uso habitual. Partir de esa información permite comparar pólizas sobre una base correcta.
¿De qué depende el precio de un seguro para un conductor novel?
Cuando alguien pregunta cuánto cuesta un seguro de coche para jóvenes, es tentador buscar una cifra media. Sin embargo, puede ser poco útil: la prima puede cambiar mucho de un perfil a otro.
No hay un precio único por ser joven ni un porcentaje universal que se añada automáticamente a todas las pólizas.
Perfil del conductor
La aseguradora puede analizar datos como la edad, la antigüedad del permiso, el historial asegurador o la existencia de siniestros anteriores.
También influye la función que tendrá esa persona dentro de la póliza. No es equivalente ser el conductor habitual del coche que utilizarlo solo de manera ocasional.
Características del vehículo
El modelo elegido puede tener tanta importancia como el perfil del conductor. Un coche de valor elevado, altas prestaciones o reparaciones costosas puede aumentar el precio. En cambio, un vehículo de características más modestas puede ayudar a contenerlo.
Esto resulta especialmente relevante para los padres que están ayudando a elegir el primer coche de un hijo: conviene estudiar vehículo y seguro como una misma decisión económica, no como dos compras independientes.
Tipo de cobertura contratada
Un seguro a terceros, un terceros ampliado y un todo riesgo no cubren lo mismo y, lógicamente, tampoco tienen el mismo precio.
Además, dentro de una misma denominación comercial pueden existir diferencias importantes entre aseguradoras. Por eso nosotros recomendamos comparar no solo el nombre de la modalidad, sino cuestiones concretas como:
- daños propios;
- robo;
- incendio;
- lunas;
- asistencia en carretera;
- defensa jurídica;
- accidentes del conductor;
- límites de indemnización;
- exclusiones;
- franquicias.
Historial de conducción y siniestros
A medida que el joven va acumulando experiencia, su historial también puede influir en futuras renovaciones o contrataciones.
Mantener una conducción responsable es importante, en primer lugar, por seguridad. Pero además permite construir una trayectoria aseguradora que puede resultar relevante con el paso de los años.
Por esa razón, la decisión sobre el primer seguro debería contemplarse también a medio plazo. Lo que parece más barato hoy no siempre es la configuración más conveniente para construir el perfil asegurador de mañana.

¿Cómo pagar menos por el seguro si eres conductor joven?
Reducir la prima es un objetivo razonable. El problema aparece cuando el ahorro se consigue eliminando protecciones necesarias o declarando el uso del vehículo de una manera que no se corresponde con la realidad.
Nosotros preferimos estudiar cada medida preguntándonos tres cosas: cuánto puede ahorrar, qué riesgo adicional supone y si encaja con la situación real del conductor.
Estas son algunas posibilidades que merece la pena valorar.
1. Elegir un coche de potencia moderada
Si todavía no se ha comprado el vehículo, esta es una de las decisiones que más margen ofrece. Un primer coche no necesita ser especialmente potente para cumplir su función. Escoger un modelo razonable en valor, prestaciones y coste de reparación puede facilitar la búsqueda de un seguro adecuado.
Además del precio de compra, recomendamos calcular:
- coste aproximado del seguro;
- mantenimiento;
- consumo;
- impuestos;
- reparaciones;
- posibles gastos derivados de una franquicia.
Así se obtiene una visión más realista del coste total de tener coche.
2. Ajustar las coberturas al valor real del vehículo
Tener más coberturas no siempre significa contratar mejor. En un coche antiguo y de poco valor puede no resultar eficiente pagar durante años una prima elevada por determinadas garantías. Por el contrario, reducir demasiado las coberturas de un vehículo nuevo o valioso puede dejar al conductor expuesto a una pérdida económica importante.
La elección entre terceros, terceros ampliado y todo riesgo debe hacerse atendiendo al valor del coche y a la capacidad de asumir una eventual pérdida.
Si existen dudas sobre estas modalidades, recomendamos consultar nuestra guía sobre seguro de coche a terceros vs. a todo riesgo: diferencias, coberturas y cuándo te conviene cada uno.
3. Valorar un seguro con franquicia
La franquicia puede ayudar a reducir la prima de determinadas modalidades de todo riesgo. A cambio, el asegurado acepta asumir una parte del coste cuando se produce un siniestro cubierto en el que resulta aplicable esa franquicia. Por ejemplo, no deberíamos fijarnos solamente en cuánto baja la prima anual. También debemos preguntarnos:
¿podría asumir el conductor esa franquicia mañana si tuviera un golpe?
Si la respuesta es no, el ahorro puede no compensar.
4. Estudiar seguros telemáticos o con “caja negra”
Algunas soluciones aseguradoras utilizan sistemas telemáticos para conocer determinados aspectos del uso o de la conducción del vehículo.
Según el producto, pueden analizarse cuestiones como kilómetros recorridos, horarios o determinadas pautas de conducción. Para un conductor joven prudente, este tipo de póliza puede ser una alternativa que merezca la pena estudiar, especialmente cuando permite que el uso real tenga peso en la tarificación.
Pero no debemos asumir que siempre será más barata. La disponibilidad, los datos registrados y la forma en que afectan a la prima dependen de cada aseguradora y producto. Antes de contratar conviene saber exactamente qué información se recopila y bajo qué condiciones.
5. Comparar algo más que el precio
Una diferencia pequeña de prima puede esconder una diferencia importante de protección. Cuando comparamos opciones, recomendamos revisar al menos:
- coberturas incluidas;
- exclusiones;
- franquicias;
- asistencia en carretera;
- libre elección de taller, cuando proceda;
- límites de determinadas garantías;
- condiciones aplicables a conductores jóvenes;
- servicio en caso de siniestro.
El objetivo no es encontrar simplemente la cifra más baja, sino la mejor relación entre protección, condiciones y precio para ese conductor concreto.
6. Construir un buen historial desde el principio
La conducción responsable no debería plantearse como un “truco” para pagar menos, sino como la base de una buena trayectoria.
Evitar siniestros, cumplir la normativa y mantener un historial adecuado puede contribuir a que el perfil asegurador evolucione con los años. Por eso conviene pensar más allá del primer recibo.
7. Revisar el seguro conforme aumenta la experiencia
Un conductor novel puede cambiar mucho en pocos años.
Puede ganar experiencia, cambiar de vehículo, empezar a recorrer menos kilómetros, mudarse, modificar el uso del coche o acumular un historial sin siniestros. Eso hace que una póliza que fue razonable al contratarla deje de ser la opción más competitiva pasado un tiempo.
En nuestra guía sobre por qué revisar tu seguro de coche es esencial cada año explicamos por qué conviene comprobar periódicamente si las condiciones siguen encajando con la situación actual.
¿Conviene poner al joven como segundo conductor para pagar menos?
Puede resultar adecuado en determinados casos, pero solo si esa figura refleja cómo se utiliza realmente el vehículo.
Este punto es especialmente importante porque a veces se presenta como un truco automático para abaratar el seguro: poner la póliza a nombre de una persona con más experiencia y añadir al joven como conductor ocasional.
La decisión no debería tomarse únicamente en función de qué casilla produzca la prima más baja.
Conductor habitual, segundo conductor y conductor ocasional: diferencias
La terminología concreta y las condiciones pueden variar entre aseguradoras, así que siempre hay que comprobar cómo define cada póliza estas figuras.
En términos generales, la cuestión fundamental es la frecuencia y realidad del uso. Si el joven va a disponer del coche como vehículo propio y lo conducirá normalmente, habrá que reflejar esa situación al contratar.
Si, en cambio, conduce el coche familiar de forma puntual, la situación es diferente. Lo importante es que la declaración realizada a la aseguradora sea coherente con la realidad.
¿Qué ocurre si el joven conduce habitualmente el coche?
Cuando asesoramos a una familia en esta situación, nuestra recomendación es clara: no deberíamos declarar como ocasional a quien realmente utiliza el coche de forma habitual solo para intentar obtener una prima inferior.
La compañía calcula el precio basándose en la información declarada. Si esa información no representa correctamente el riesgo, pueden surgir problemas precisamente cuando más necesitamos que la póliza responda: después de un siniestro.
Ahorrar correctamente significa buscar una mejor configuración, no ocultar quién conduce.
¿Y si el coche pertenece a los padres?
Que el vehículo sea propiedad de los padres no responde por sí solo a la pregunta de cómo debe figurar el hijo en el seguro. Primero debemos determinar:
- quién utiliza normalmente el vehículo;
- con qué frecuencia lo conduce el joven;
- si dispone además de otro coche;
- quién es el propietario;
- quién contratará la póliza;
- cómo define cada aseguradora a los diferentes conductores.
Para una familia, puede parecer más sencillo incorporar automáticamente al hijo a una póliza existente. En algunos casos será una solución adecuada y en otros convendrá estudiar alternativas.
Por eso no recomendamos partir de la fórmula «¿cómo conseguimos ponerlo de la forma más barata?», sino de otra:
«¿Cuál es la forma correcta de asegurar el uso que realmente va a hacer del coche?»
A partir de ahí podemos trabajar el precio.
¿Qué seguro conviene más a un conductor novel?
No existe una modalidad específica que sea siempre la mejor para todos los conductores jóvenes. El error sería pensar que, por tratarse del primer seguro, hay que escoger necesariamente la opción más básica. La cobertura debería adaptarse principalmente al vehículo, al uso y a la situación económica del conductor o de su familia.
Seguro a terceros
Puede ser una opción a valorar para coches con un valor reducido cuando el propietario decide no asegurar determinados daños propios.
Pero “a terceros” no debería interpretarse como “todo lo que necesito está incluido”. Conviene revisar qué garantías incorpora exactamente la póliza.
Seguro a terceros ampliado
Añade determinadas protecciones al terceros básico y puede resultar interesante cuando se busca un punto intermedio. Dependiendo de la compañía, puede incluir garantías relacionadas con lunas, robo, incendio u otras coberturas. Como siempre, debemos revisar el condicionado concreto y no guiarnos únicamente por la etiqueta comercial.
Todo riesgo con franquicia
Puede resultar especialmente interesante cuando se desea mantener cobertura para daños propios sin asumir el coste de un todo riesgo sin franquicia. A cambio, existe una cantidad que el asegurado debe asumir cuando corresponde aplicarla.
En este punto nosotros recomendamos hacer números de manera sencilla: comparar ahorro anual de prima frente a la franquicia que habría que afrontar en caso de siniestro.
Todo riesgo sin franquicia
Puede tener sentido cuando el vehículo es nuevo, de elevado valor o cuando su propietario quiere reducir su exposición económica ante determinados daños.
Sin embargo, para un conductor joven la prima puede resultar elevada, por lo que será necesario comparar cuidadosamente. Antes de decidir, nosotros solemos plantear una pregunta práctica:
si el coche sufriera mañana daños importantes, ¿qué pérdida podría asumir el conductor o su familia sin poner en dificultades su economía?
La respuesta ayuda mucho más a elegir cobertura que limitarse a comparar tres precios.
Errores que conviene evitar al asegurar a un conductor joven
Encontrar un precio competitivo es importante, pero algunos atajos pueden crear más problemas que ahorro.
Elegir únicamente por precio
Dos seguros que cuestan prácticamente lo mismo pueden diferir en coberturas, límites, exclusiones, franquicias y servicios.
Por eso recomendamos comparar en igualdad de condiciones. Un presupuesto 50 euros más barato no necesariamente es mejor si elimina una cobertura que el conductor considera importante o impone condiciones que desconocía.
Declarar como ocasional a quien conduce habitualmente
Es uno de los errores que más conviene evitar. La configuración de la póliza debe representar quién utiliza realmente el vehículo. Modificar artificialmente esa realidad para obtener un precio inferior puede afectar a la relación con la aseguradora y complicar la gestión de un futuro siniestro.
Contratar coberturas insuficientes para ahorrar
Ahorrar 100 euros al año puede perder todo su sentido si implica asumir varios miles de euros de riesgo que la familia no podría afrontar. No recomendamos contratar “más por si acaso”, pero tampoco reducir garantías sin entender qué se está eliminando.
No revisar franquicias, exclusiones y límites
La prima es probablemente el número que primero miramos, pero no debería ser el último. Antes de contratar hay que comprobar qué ocurre realmente cuando necesitamos utilizar el seguro. Por ejemplo:
- ¿qué franquicia se aplica?;
- ¿qué supuestos están excluidos?;
- ¿desde dónde presta servicio la asistencia?;
- ¿qué conductores están autorizados?;
- ¿existen condiciones específicas por edad o antigüedad del permiso?
No volver a comparar cuando cambia el perfil
El primer seguro no debería contratarse y olvidarse. Conforme aumenta la experiencia, pueden aparecer nuevas opciones. Revisarlo periódicamente permite comprobar si seguimos pagando por una configuración adecuada.
Desde nuestra agencia entendemos esta revisión como parte del asesoramiento: un seguro debería evolucionar cuando evoluciona el riesgo que cubre.
Si eres padre o madre de un conductor novel, ¿qué deberías revisar antes de asegurarle?
Cuando un hijo obtiene el permiso, una de las primeras decisiones familiares suele ser si conducirá el coche de sus padres o tendrá uno propio. Antes de pedir presupuestos recomendamos aclarar unas cuantas cuestiones:
1. ¿Quién conducirá realmente el vehículo?
No es igual utilizarlo algún fin de semana que desplazarse todos los días con él.
2. ¿Tendrá coche propio?
Si va a utilizar principalmente un vehículo propio, la póliza deberá configurarse conforme a esa realidad.
3. ¿Qué valor tiene el coche?
Esto ayuda a decidir cuánto sentido tiene pagar por determinadas coberturas de daños propios.
4. ¿Es un vehículo adecuado como primer coche?
Potencia, valor y coste de reparación pueden influir tanto en la seguridad económica como en la prima.
5. ¿Qué cantidad podría asumir la familia después de un siniestro?
Esta pregunta es fundamental antes de escoger franquicia o reducir coberturas.
6. ¿Qué uso tendrá el vehículo?
Conviene explicar correctamente a la aseguradora la frecuencia y circunstancias de uso.
7. ¿Qué diferencias existen entre los presupuestos?
No debemos comparar solo el importe final. Hay que comprobar que ofrecen una protección equivalente.
Cuando nosotros analizamos un seguro para una familia con un conductor novel, intentamos separar dos decisiones que a menudo se mezclan: cómo declarar correctamente al conductor y qué coberturas interesa contratar.
Una vez resuelto eso, sí podemos buscar la alternativa con un precio más competitivo. Este enfoque evita que el objetivo de ahorrar termine generando una póliza que no represente adecuadamente cómo se utiliza el coche.
¿Qué ocurre si un conductor novel tiene un accidente?
Un accidente ya es una situación estresante para cualquier conductor, pero puede resultar especialmente difícil cuando acaba de obtener el permiso.
Lo primero debe ser actuar con seguridad, comprobar si hay personas heridas y seguir las indicaciones que correspondan según las circunstancias.
Después será necesario recopilar correctamente la información del siniestro y comunicarlo a la aseguradora de acuerdo con las condiciones y procedimientos previstos en la póliza. También es aconsejable que un conductor novel conozca de antemano:
- dónde localizar los datos de su seguro;
- cómo contactar con la asistencia;
- qué información debe recoger;
- cómo cumplimentar un parte amistoso;
- qué fotografías pueden resultar útiles;
- cómo comunicar el siniestro.
No tiene sentido esperar al primer golpe para aprender todo esto. Por eso recomendamos a los padres que, además de ayudar a comparar seguros, expliquen al joven qué debe hacer si algún día necesita utilizarlo.
Hemos preparado una guía específica sobre qué hacer después de un accidente de coche y cómo tramitar el parte amistoso, que puede guardarse como referencia antes de que sea necesaria.
Una buena póliza no consiste únicamente en tener una cobertura contratada. También debemos saber cómo utilizarla.
Cómo encontrar la mejor protección al mejor precio
Después de comparar todas las opciones, volvemos a la pregunta del principio: ¿cuál es el mejor seguro para un conductor joven?
Nuestra respuesta es que no debería definirse únicamente por el precio. Una buena elección busca un equilibrio entre cuatro elementos:
Riesgo real + coberturas necesarias + capacidad económica + coste de la prima.
Para conseguirlo, conviene analizar de forma conjunta:
- edad y experiencia del conductor;
- uso habitual del coche;
- características del vehículo;
- conductor principal y conductores adicionales;
- valor que queremos proteger;
- modalidad de seguro;
- franquicia;
- exclusiones y límites;
- presupuesto disponible.
Como agencia, nuestro trabajo consiste precisamente en ayudar a ordenar estas variables y comparar las alternativas con criterio.
En algunos casos conseguiremos reducir el coste escogiendo un vehículo diferente. En otros será más útil ajustar la modalidad, estudiar una franquicia o comprobar si existen opciones adaptadas al uso.
Y en ocasiones llegaremos a la conclusión de que pagar un poco más merece la pena porque la diferencia de protección lo justifica. Lo importante es no tomar una decisión a ciegas.
Podemos estudiar las características del conductor y del vehículo para buscar una póliza que combine un precio competitivo con una protección adecuada.
Preguntas frecuentes sobre seguros para conductores jóvenes (FAQs)
¿Cuándo deja de considerarse novel a un conductor?
A efectos de la señal V-13, la normativa española establece el periodo de un año desde que se obtiene por primera vez el permiso de conducción. Sin embargo, las aseguradoras pueden utilizar otros criterios de antigüedad del carnet o edad para valorar el riesgo y calcular la prima. Por eso dejar de llevar la “L” no implica necesariamente que todas las compañías dejen de considerar relevante la poca experiencia del conductor.
¿Ser menor de 25 años hace siempre más caro el seguro?
No puede afirmarse que exista una regla única aplicable a todas las compañías. La edad puede ser un factor relevante, pero la prima depende también de experiencia, vehículo, historial, uso, modalidad contratada y criterios internos de tarificación.
Por eso dos jóvenes de la misma edad pueden recibir presupuestos distintos.
¿Es más barato incluir al joven como segundo conductor?
Puede modificar el precio, pero esa figura solo debería utilizarse cuando corresponda con el uso real que el joven hace del vehículo.
Si es quien conduce habitualmente, debemos comunicar esa realidad al solicitar el seguro. La prioridad debería ser configurar correctamente la póliza y, a partir de ahí, comparar precios.
¿Puede un conductor novel conducir el coche de sus padres?
Puede hacerlo siempre que se cumplan las condiciones necesarias y que la póliza contemple correctamente la situación del conductor.
No debemos dar por hecho que cualquier póliza familiar cubre automáticamente a cualquier conductor joven. Conviene revisar las condiciones particulares y comunicar a la aseguradora quién va a utilizar el vehículo.
¿Qué coche suele ser más barato de asegurar para un joven?
No existe un modelo universalmente más barato, pero factores como una potencia moderada, un valor contenido y unos costes de reparación razonables pueden facilitar una prima más asequible.
Antes de comprar el primer coche recomendamos solicitar también una estimación del seguro.
¿Compensa un seguro con franquicia para un conductor novel?
Depende de la diferencia de prima y de la cantidad que el conductor tendría que asumir si se produce un siniestro al que se aplica la franquicia.
Puede ser una buena forma de equilibrar coste y protección, pero solo si el asegurado puede afrontar económicamente esa cantidad.
¿Qué es un seguro telemático o con caja negra?
Es una modalidad en la que determinados datos relacionados con el uso o la conducción pueden utilizarse para configurar o valorar el seguro.
Las condiciones varían entre compañías: antes de contratar conviene conocer qué datos se registran, con qué finalidad y cómo afectan a la póliza.
Para algunos conductores jóvenes puede ser una alternativa interesante, pero no debemos asumir que siempre supondrá un ahorro.
¿Qué seguro conviene para el primer coche?
Dependerá principalmente del valor del vehículo, su uso y la capacidad económica del propietario para asumir posibles daños.
Para un coche antiguo puede resultar suficiente una modalidad a terceros o terceros ampliado en determinados casos, mientras que para un vehículo nuevo puede tener más sentido estudiar un todo riesgo, con o sin franquicia.
Lo recomendable es comparar el coste de transferir el riesgo a la aseguradora frente al riesgo económico que estamos dispuestos a asumir personalmente.




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